CUIDADOS DEL PRODUCTO


Cuidado del producto

  1. Cómo limpiar zapatos de reno/gamuza
    Lo primero que debes hacer en el caso de que el zapato se ensucie/moje, es dejar que la gamuza se seque completamente.Luego, con el cepillo de cerdas sueves, lo pasas suavemente en una sola dirección. Puedes utilizar el cepillo de dientes para las áreas de difícil acceso. En el caso de que la gamuza se endurezca y se aplaste con los golpes, utiliza una lima para las uñas.Se debe pasar muy suave con la lima por los pelos de la gamuza en la zona maltratada. Si es que la gamuza está envejecida y al hacer este procedimiento quedan unos pelitos largos, puedes emparejar la zona pasando muy suavemente una rasuradora. Finalmente, impregna ligeramente un paño con la solución de vinagre y agua (50% cada elemento). Se debe presionar el paño húmedo sobre la gamuza con pequeños toques, sin resfregar. Luego deja los zapatos secar. Para limpiar la suciedad de la goma, simplemente utiliza unas toallitas para limpiar superficies y luego deja secar

  2. Cómo limpiar zapatos de cuero blanco
    Con una esponja húmeda, echar unas gotas de jabón o crema limpiadora. Luego refregar suavemente la superficie del zapato. Limpiar la espuma con un paño húmedo/agua, intentando que no caiga dentro del zapato.

  3. Cómo limpiar zapatos de charol
    Con un paño húmedo /con agua o con un poco de jabón, que no raye el material, eliminar el polvo y el barro sí es el caso.
    Si el calzado tiene relieve o decoración, pasa un cepillo de cerdas suaves  suavemente para no rayarlos. Con el tiempo verás que el charol recuperará su brillo natural. Por eso hay que hacer de vez en cuando una limpieza más profunda. Si has oído en otros sitios de limpiar con leche, o alcoho, ten cuidado porque pueden quedarse sin brillo si no los secas de inmediato.
    Si lo que quieres es saber como limpiar zapatos de charol con manchas hay varias soluciones: Con un poco de vinagre y agua (50% de cada elemento) en un algodón pasar suavemente. Antes de que seque pasa un paño seco. Con un algodón con un poco de aceite de oliva y pasalo suave con una paño seco hasta que quede brillante.